Kazimiera Maciejewski

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Kazimiera Maciejewski

Mensaje por Kazia Maciejewski el Lun Jul 06, 2009 8:01 pm

Nombre: Kazimiera Kazia Maciejewski

Especie: vampiro. Es carnívora porque considera que uno no debe privarse de sus placeres. Los humanos se reproducen y una muerte no afecta a nadie.

Poder: puede regresar los recuerdos del inconciente al conciente. Tortura a sus víctimas con el dolor psíquico, y a los vampiros los suele tormentar con recuerdos humanos.

Fecha de nacimiento: siete de octubre de 1922.

Fecha de transformación: seis de diciembre de 1939.

Edad: ciento ochenta y siete; diecisiete eternos.

Lugar de Residencia: Seattle, USA.

Descripción psíquica: es una joven independiente, inteligente y decidida. Sabe qué debe hacer y cuándo debe actuar, todo en pos de su plan. Es rencorosa y no soporta la ley desde que dejó a los Vulturi. Odia a los humanos, en todas sus facetas, pero sobre todo a las personas en contra del amor. No es romántica, y no se involucra con ningún humano. Es caprichosa y todo le molesta, es persistente con sus ideales, y quiere que la respeten. Es egocéntrica, sólo piensa en su propio bienestar. Suele ser sarcástica y burlona.

Descripción física:


Ocupación: ninguna. No trabaja, ni estudia. Tiene un objetivo claro en su mente y no piensa cambiarlo.

Familia: (todos muertos)
Madre: Anastazja Nowak
Padre: Olaf Maciejewski
Madrastra: Wioleta Król
Abuela: Beata Adamski (madre de Olaf)
Tío: Henryk Maciejewski

Historia Personal:

En el año 1919, en medio de guerras por los límites de Polonia, Anastazja fue presentada al hombre con el cual debía casarse, puesto que los Maciejewski consideraban que su hijo no sería un buen elector de esposa. La dulce y bella Anastazja no pudo negarse a aquello, además, aquél hombre era atractivo. Él le llevaba cuatro años, tenía veintidós y la novia unos apacibles dieciocho.
Vivieron juntos unos largos dos años, hasta que ella quedó embarazada. Anastazja era muy débil y falleció en el acto al dar a luz a su hija Kazimiera. Esto afectó la compostura anímica de Olaf, sabía que no podía cuidar sólo de su hija, y debía encontrar una nueva esposa. La niña vivió durante los siguientes dos años junto con su abuela Beata y su tío Henryk, sólo un año mayor que ella.
Finalmente, Beata utilizó sus dones y sus contactos, y Olaf conoció a la encantadora Wioleta, con quien se casó en el 1924. La pequeña Kazia volvió a vivir con su padre y quedó maravillada con Wioleta, la quiso mucho y ella se convirtió en su fiel consejera mientras avanzaba de edad.
El siete de octubre de 1937, cuando cumplió quince años se reencontró con su tío Henryk –la casa de la abuela Beata estaba en otra ciudad -. Comenzó a experimentar sentimientos que sobrepasaban la simple atracción. Todo de él la atrapaba, su elegancia, su porte, su carácter de protector para con ella; era un seductor innato. Vivía en la casa de los Maciejewski, y ella empezó a sentir pudor estando él a su alrededor. Cada célula de su cuerpo actuaba diferente cuando su tío se encontraba cerca.
El joven aún siguió viviendo con ellos durante dos años más. En la primavera del 1939, Wioleta y Olaf emprendieron un viaje a Sudamérica. Para Kazia no existieron límites en ese entonces, y para su tío Henryk menos aún. Tanto él como ella cruzaron la línea que separaba la adolescencia de la adultez -en aquella época- esa noche. Los dos días siguientes las mejillas de Kazia no dejaron de ruborizarse, y el cabello de Henryk no volvió a estar peinado.
Pero el débil y pequeño cuento de hadas de Kazimiera Maciejewski se iba a acabar de la noche a la mañana. Su padre y Wioleta volvieron anticipadamente y no les agradó en absoluto la escena que habían presenciado. Era algo que no podía ser permitido bajo ningún concepto, y él culpó directamente a su hermano Henryk enviándolo a su antigua casa. La jovencita fue obligada a permanecer en su habitación, pero nada de esto ayudaba a su corazón. Lo necesitaba, quería sus caricias, sus abrazos, sus besos, sus palabras.
Escapó. Corrió por la ciudad, y la ruta se extendía ante ella, infinita. Pero sentía que alcanzaría cualquier meta con lo mucho que lo amaba. Aunque no contaba con que un extraño se le apareciera delante y sin razón alguna la atacara con su fuerza absoluta quebrándole algunos huesos.
Vivió como neófita en Polonia cerca de cuatro décadas de su vida. Cuando por fin alguien se percató de su poder y la llevó con los Vulturi. Vivió casi un siglo con ellos, aprendió a manejar su don, a alimentarse de humanos de la forma indicada, aprendió lo que es el poder y le gustó. Pero mientras Kazia vivió con estos vampiros, sucedieron hechos de verdadera importancia.
Primero, la llegada de una humana que tenía la extraña suerte de ser impenetrable para Aro, o el don de Jane. Ella era bastante joven y no confiaron en que su don le hiciera algo a la humana, éste estaba uno, o dos escalones debajo del magnífico poder de Jane.
Luego se sucedió una lucha en la ciudad de Seattle, entre neófitos y vampiros vegetarianos junto a licántropos. Por supuesto que los Vulturi fueron hacia allá a corroborar el orden, y Kazia debió permanecer en la guardia.
Lo más importante fue un año después, cuando se hablaba de la existencia de una niña inmortal. Aquello hizo que fueran miembros no sólo de la guardia, y además buscaban testigos. La llevaron a ella argumentando que su don podría desconcentrar a las mejores armas de los Cullen, Alice, Edward y Bella. Y con ayuda de Felix, podrían acabar mucho más rápido con los vampiros. Claro que solo era una testigo, no sabía luchar.
Luego de enterarse de que era un híbrido en realidad, cuando llegó el momento de la votación, se fue. Lo hizo porque no quería ser parte de una comisión que quisiera matar al fruto de un amor. Amor, verdaderos lazos entre ellos y con la pequeña.
Pasaron muchos años más con los Vulturi antes de que encontrar realmente que era lo que quería. Sabía que por la forma de pensar de los Vulturi el plan que imaginaba no iba a concretarse. Aquél plan la pondría en contra de los magníficos vampiros. Se fue de allí, pero sabía que la buscarían. Estaba segura de que no la dejarían vivir tranquila después de haber pasado tanto tiempo con ellos.
Finalmente, todo volvió a la normalidad. Ningún Vulturi la estaba buscando, y ella era libre por primera vez en su vida. Había elegido la ciudad de Seattle porque los días eran mayormente nublados y podría poner en marcha su plan con muchísima más precaución que si fuera en el Caribe.
Y aún, con el peso de sus ciento setenta años como vampiro, ama a Henryk. No le importa lo prohibida que era su relación, ella le ama. Y es su recuerdo humano más nítido, el tres y el cuatro de diciembre de 1939.

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Re: Kazimiera Maciejewski

Mensaje por Kazia Maciejewski el Vie Jul 17, 2009 12:20 am

ETAPA II:

Seattle | Casas y hogares | Residencia Maciejewski | Libertad | 6 de agosto, 8 p.m. | Libre • Amaranta Balk y Kazia Maciejewski.
Forks | Bosques | ¿Para qué rechazarte cuando puedo usarte? | 11 de agosto, 4 p.m. | Reservado • Olivia Rush y Kazia Maciejewski.
Seattle | Casas y hogares | Residencia Maciejewski | Buscándola | 12 de agosto, 4.15 p.m. | Reservado • Dexter Vulturi y Kazia Maciejewski.
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