Joaine Wells

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Joaine Wells

Mensaje por Joaine Wells el Jue Jul 16, 2009 9:40 pm

Nombre: Joaine Wells

Especie: Vampiro carnívoro

Poder: (solo si se trata de Vampiros) Tactoquinesis: Tiene el poder de convencer al momento de tocar a alguna persona

Fecha de nacimiento: a finales del año 1700

Edad:
20 años

Lugar de Residencia: Forks

Descripción física:
(imagen. En el caso de ser licántropo, también se deberá de adjuntar la imagen de licántropo):

Descripción psíquica: Joaine es una chica extrovertida y liberal, capaz de recorrer el mundo sin seguir ninguna clase de órdenes. De carácter fuerte, caprichoso, debido a que desde que es vampiro la han mimado demasiado; influyente, además de por su capacidad, porque es alguien que puede llegar a dar puntos de vista motivadores. No se deja manipular y la compasión es una palabra inexistente en su diccionario. La caracteriza su sentido del humor irónico y cruel, tanto que a veces puede dañar a l agente o perder su amistad. Es objetiva y nunca se deja llevar por los sentimientos, puesto que no ama nada que no sea ella misma o su esposo.

Ocupación: No definida

Familia:
No tuvo mucha familia en su vida humana, solo su padre Richard Wells y su madre Josephina Vetra, pero estos fallecieron hace muchos años. Sus creadores Vladimir y Stefan. Pero su única compañía es su esposo y unos pocos amigos alrededor del mundo.

Historia Personal: Era Italia en el año 1700 cuando Josephina Vetra fue desertada de su familia acomodada al quedar embarazada del ingles Richard Wells, el cual había llegado allí tras haberse ingresado en el comercio. A los nueve meses, parió en las afueras de Italia a Joaine Wells, quien a los 4 años comenzó a comprender lo que pasaba en su familia. Su casa era una pequeña pocilga, su madre había perdido la lucidez poco después de que la dio a luz y su padre se había convertido en un hombre amargado y violento; pero Joaine era perfectamente hermosa, así que aunque su padre golpeará frecuentemente a su madre, jamás llego a golpearla por dos poderosas razones: porque no quería arruinar su belleza para venderla al mejor postor y porque ella poseía un pequeño don. Nunca asistió a la escuela, se dedicaba a cuidar de su madre, a la cual amaba y a cuidar la casa. Toda su infancia fue igual, sin amigos ni contacto con la gente, estaba totalmente aislada, observando los constantes ataques de su padre y soportando los ataques esquizofrénicos de su madre. Corría el año 1711 y nada podía ser peor en la vida de la pequeña Joaine, pero desafortunadamente empeoro. En un ataque, Josephina estuvo a punto de matarla con una navaja manual, haciéndola correr alrededor de la casa sin poder escapar en ningún momento; cuando Joaine estaba acorralada y sin escapatoria, logró pasar por debajo de sus piernas, afuera de la casa había una gran tormenta y empezaba a oscurecer, lo único que encontró cerca fue una roca que logró agarrar. La madre salió para perseguirla y Joaine le tiro la piedra, Josephina cayó al suelo y la pequeña se agacho para tomar la navaja y se puso junto al cuerpo vivo, comenzó acuchillando su estomago tres veces y luego dos veces más su cara. Joaine estaba empapada en sangre que escurría con el agua; totalmente frustrada y desorientada, se acostó al lado del cuerpo ya muerto de su madre y la abrazo llorando, pidiéndole perdón una y otra vez.
Cuando el padre regreso del campo, vio que Joaine estaba dormida al lado del cuerpo de su madre y no podía creer lo que veía. Levantó de golpe a la niña y la alejo de allí. Richard pateo el cuerpo, mientras maldecía y se tragaba la melancolía. Luego, agarro a la niña por el brazo y a gritos le exigió una explicación; dijo que unos hombres habían entrado a la casa, y que ella se había escondido y al salir se encontró con la tragedia. Él le creyó todo a la pequeña, después de todo no era más que eso. Joaine se convirtió en la mujer de su casa y su madre tuvo un funeral un tanto decente; no se sentía culpable por lo que hizo, pero ella quería alguna clase de castigo, que llegaría unos pocos años más tarde.
Paso dos años a merced de su padre, quien se había vuelto más violento, y si bien no le pegaba, destruía cosas en la casa constantemente. Pero, al hartarse de esa vida a la que ella llamaba asquerosa, una tarde salió de la casa sin ningún cargamento, solo con la ropa que traía puesta, la navaja y un suéter y caminó por el bosque que rodeaba su casa, esperando llegar a una ciudad con la que tantas veces había soñado; imaginándose su vida lejos de la choza y de su padre.
El Sol estaba resplandeciente cuando Joaine salió de casa y todo pintaba de maravilla, salvo por la soledad. Avanzaba sin miedo, con cada paso seguro, no temía a lo que pudiera encontrar, sin imaginarse que se encontraría con la cosa más salvaje que existía. El Sol ya estaba casi oculto y la luz escaseaba debido a que los árboles bloqueaban lo poco que quedaba de ella y en un abrir y cerrar de ojos la Luna resplandecía en lo alto del cielo y aún no llegaba a ningún destino. Cansada de caminar, extendió el suéter debajo de un árbol y se acostó dispuesta a dormir. Estaba durmiendo cuando escucho que algo sonaba como pasos cerca de ella. No hizo caso e intento seguir durmiendo, pero el sonido crecía mientras se acercaban los pasos y Joaine decidió levantarse. Al cabo de pocos segundos, delante de ella había dos seres como los que jamás se imagino encontrar, desde el principio dudo que realmente fueran hombres, y pensó que tal vez estaba dormida, pero inmediatamente se dio cuenta de lo contrario cuando sintió el escalofrío que recorrió su cuerpo. Eran altos, llegaron con túnicas negras sobre ellos y al levantarse la capucha, quedo al descubierto su rostro, del mismo color de la Luna. Y ojos de un terrorífico tono rojo, como la misma sangre. No pensó en correr, se acerco a los dos seres que inmediatamente pusieron una malévola sonrisa en el rostro, en ese momento, el tipo de cabellos rubios la levantó y la observó un rato, sintió como su nueva presa no sentía ninguna clase de miedo en absoluto, y es que Joaine tenía su mente bloqueada y solo pensaba de dónde provenían esos seres y el mundo que se había perdido por estar encerrada. Entonces, Estefan habló –Hola pequeña.- Pero inmediatamente con la mirada, Vladimir le indicó que guardará silencio. Algo extraño sucedía y no comprendía que era, así que paso a la pequeña a los brazos de su compañero, y este reacciono de inmediato. -¿Qué es esto?- Pregunto Stefan con intriga hablando de nuevo. La niña parecía muda, pero indicaba que con el tacto les pedía que se encargasen de ella. Después de un rato, deposito a la niña en el suelo. Joaine se presento dando su nombre y edad, entonces, ellos se apartaron un momento mientras tomaban las decisiones necesarias; en ese momento, Joaine dejo de ser su presa, para convertirse en su protegida.

Se sentía más frío ahora, la piel de esos extraños le ponía los pelos de punta, pero ellos eran su única esperanza y viceversa. Ahora, Stefan y Vladimir se presentaron y le pidieron que guardara la calma. La llevaron hasta un castillo de piedra que se veía abandonado, y solo en ese momento, Joaine sintió que un grito ahogado se escapa de su garganta, ella tuvo miedo. A sus trece años jamás pensó que llegaría a sentir tantas emociones en un solo momento, entonces entraron a la casa y la sentaron en donde se suponía debería estar la sala, en cambio había solo un sillón viejo y empolvado. Inmediatamente, los vampiros comenzaron a explicarle cosas de la vida a Joaine, cosas a las que ella solo asentía de vez en cuando, le explicaron la razón por la cual ya no era la presa, si no la fortaleza, ella era el calvo esencia que necesitaban para aumentar el clan en el que estaban, sabían que ella era la indicada.
Esa fue la razón por la que pasaron ocho años cuidando de la niña, le dieron comida, ropa, diversión y una habitación, Joaine tuvo en ese momento todo lo que siempre soñó, lujos; Conforme la niña crecía, le ensañaron todo lo que necesitaba saber, a veces la dejaban observar como matar a las victimas y nunca se inmuto, al contrario, cada día deseaba más que llegará el momento de su conversión. A los dieciocho años pidió que le dieran ese cambio, pero Vladimir y Stefan, quienes realmente se habían comportado como padres con Joaine, no solo por las enseñanzas, sino por el cariño y el trato que le daban, haciéndola realmente su pequeña, le explicaron que aún no era el momento, y que como ellos habían sido pacientes, ahora era ella quien tenía que tener paciencia.
Ante la negativa de los Rumanos, Joaine constantemente se provocaba sangrados, cortadas, caídas, entre otros con tal de que la pasarán a su siguiente vida, entonces, llegó el momento de explicarlo el plan crucial y el enemigo letal: Los Vulturis.
Entonces ella decidió esperar, solo hasta los veinte años, porque para eso entonces ya habría concluido la infancia y la adolescencia, entonces los Vulturis ya no tendrían pretextos para deshacerse de ella o quitársela a los creadores.
Muchas veces Joaine intento salir de los alrededores del castillo, no para huir, sino que solo quería salir a conocer el mundo. Pero siempre la detenían antes de que si quiera llegará al portón. Y el tiempo para ella transcurría con lentitud, rogando que pronto llegara el momento y el momento llego.
A finales de 1720, la chica se encontraba recostada en su cama, cuando Vladimir y Estefan se acercaron con sus túnicas, en ese momento Joaine supo a lo que se enfrentaba, pues ellos no andaban así dentro del castillo. Cerró los ojos, y no supo en que momento, sintió los dientes de ambos enterrados en su garganta, lo primero que hizo fue gritar lo más alto que pudo, y al abrir los ojos los vio a los dos vampiros en la esquina con unas brillantes sonrisas.

Un líquido caliente como agua hirviendo comenzó a esparcirse por su cuerpo y parecía que estaba muriendo, porque ya no sentía ninguna parte de su cuerpo, ni podía moverlo. Cerró los ojos de nuevo, deseando que el dolor pasara pronto, pero fue inútil el dolor era eterno, gritaba de vez en cuando y no sabía cuanto tiempo había ya pasado cuando ya no sentía absolutamente nada, ni dolor, ni a su cuerpo, estaba cegada de todos los sentidos, simplemente pensó que no había logrado su conversión, entonces, comenzó. Sentía un ardor infernal en la garganta que le decía que necesitaba algo. Levanto sus manos y las miró. A lo lejos Vladimir y Stefan se glorificaban de su creación, ella era aún más hermosa de lo que se habían imaginado. Luego, cuidadosamente se levantó de la cama con los ojos rojos como la sangre y tiro un gruñido. Vladimir abrió la puerta de su closet, y allí había nada más y nada menos que tres muchachas hermosas, desmayadas con un olor increíble. Entonces Joaine bebió por primera vez del vino eterno. Devoro en cuestión de segundos a las tres chicas sin hacer desastre y abrazo a sus creadores. Al fin había conseguido lo que tanto había deseado.

Datos extras: Conoció a Rosalie y a Emmett Cullen en un viaje que estos hicieron a Italia. Se mudo a Forks, queriendo independizarse de sus creadores y se casó con David Phoenix después de haberlo convertido.
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